jueves, 5 de abril de 2012

Betetea 2012: donde el cielo y la tierra se unen



Tras acordar la anulación de la ruta al bien amado Castaño Santo debido a motivos climáticos, quedamos Frappé y yo en hacer una ruta montera más próxima a Málaga. Llega el día D y Frappé me llama para decirme que le roza la cadena en el desviador delantero y se demorará algo la salida.
Finalmente nos encontramos a las 10,20 en la Peugeot y ... acordamos atacar la ruta de la Betetea 2012!!!!
Nuestro avituallamiento total consiste en: 5 litros de líquidos, dos plátanos, 3 emparedados de salmón, 5 barritas de chocolate, 3 o 4 potingues azucarados. Ni que decir tiene que finalmente calló todo.
Como innovación me presento con lentillas nuevas  y gafas para descenso Kamikaze Downhill. Además llevo unos flamantes guantes acolchados regalo de mi sponsor Boabdilla Bikes.
A todo esto sin ni siquiera haber estudiado el perfil que a toro pasado compruebo llega a los 3.000 metros de desnivel acumulado. No hay problema! Estamos con ánimo y más cuando no tenemos ni idea de a qué nos estamos enfrentando.
Comenzamos a subir por San Telmo, para continuar subiendo paralelos a la carretera hasta tomar el carril más estrecho y pronunciado que lleva al Detalle. Tras una paradita seguimos subiendo por los llamados toboganes hasta llegar un bonito mirador. Comenzamos a ver nubes amenazantes pero finalmente decidimos seguir con la ruta porque nos encontramos con fuerza. Llegamos al cochino y sube y suma! De momento muchas nubes con momentos de clareo pero no hay lluvia. Llegamos a la valla de las Contadoras y comenzamos a subir para llegar al primer monolito que nos llevará a nuevos lugares inexplorados. Por el camino le señalo a Frappé el punto donde tuve que escalar la última vez en mi aventura en solitario. 
Llegados al monolito primera metedura de pata. Los carriles que se bifurcan están muy paralelos en el gps y como no podía ser de otra manera tomamos el erróneo y encima en bajada. Cuando nos damos cuenta tenemos que deshacer lo bajado. Llegamos de nuevo al monolito y esta vez sí pienso que nos merecemos un premio y como son casi las 14:00 nos zampamos un emparedado de salmón cada uno para reponer fuerzas.
Bajamos esta vez hacia Pocopán ahora sí de manera correcta. Seguimos bajando hasta llegar a las perreras y comienza a virar la ruta hacia el oeste. Nos volvemos a pasar de largo un desvío difícil de localizar. Menos mal que esta vez solo son 10 minutos para volver y encontrarlo. AQUI COMIENZA EL CALVARIO!!
Subida brutal que pone a prueba nuestras piernas. En mitad del esfuerzo comienza a chispear. Seguimos subiendo y subiendo y comenzamos a flaquear y flaquear. La lluvia aprieta y el desánimo comienza a hacer mella. De repente nos damos cuenta que la rueda trasera de Frappé fuga aire. Paramos para examinarla y parece que el liquido del tubeless no tiene ganas de trabajar! Seguimos subiendo pero aquello va soplando cada vez que el pinchazo toca suelo. Frappe decide aguantar sin meter cámara imagino para testear el sistema. De repente para de llover y decidimos seguir. Consensuamos que si la ruta se pone fea tiramos a Colmenar como escapatoria.
Ahora nos toca otro repecho importante pero parece que hemos recuperado algo de fuerzas. Poco duró la emoción, comienza a llover de nuevo. En estos momentos me alegro de llevar las lentillas. Con las gafas hubiera sido impracticable. Me desespero al ver que avanzamos muy lentamente y aún no hemos llegado ni siquiera al extremo norte de la ruta. Seguimos avanzando, Frappé con la rueda cada vez peor y de repente noto un frío en el ambiente como si viniesen varios Nazgul del Señor de los Anillos a por nosotros o los Dementores de Harry Potter andasen por los alrededores. Algo raro se avecina... COMIENZA A GRANIZAR!!! Esto es la puntilla. Seguimos avanzado con claqueteos del granizo en nuestros cascos y deja de granizar pero comienza a llover con más intensidad que antes y ahora nos pilla en bajada. Dentro de la ecatombe disfruto al ver qué bien se comporta mi máquina incluso con agua de por medio. Los frenos prácticamente no se resienten. Justo cuando más aprieta el cielo la rueda de Frappé dice basta. La cambiamos con las manos fresquitas por el aguacero y seguimos ahora ya sí abortando la misión y buscando una base segura donde tener refugio y poder pedir auxilio. Todo un varapalo para nuestro pundonor pero ya habíamos pasado por suficientes calamidades llegados a este punto. 
Mi gps dice bye-bye y ahora sólo nos podemos dejar llevar por la intuición para alcanzar la tan ansiada carretera que lleva a Colmenar. Tras varios momentos de duda finalmente llegamos a la carretera pero no tenemos ni idea cuántos kilómetros habrá hasta Colmenar. Como era de esperar el pueblo está en altura así nos toca otra vez acumular desnivel. Y venga más lluvia. Tras 5 kilómetros aparece Colmenar y paramos en una plaza con su fuente, su perro y su Restaurante cafetería. 
De repente un rayo de luz.... SALE EL SOL!!! Como queriendo burlarse de nosotros el sol decide hacer su aparición y al menos nos permite secarnos. Nos quitamos prácticamente todo dejando nuestros torsos al descubierto para regocijo del pueblo. Una vez medio secos llamamos a nuestro auxiliador y jefe deportivo sensei salvador Kike y sin dudarlo pone rumbo a Colmenar. 
Ahora toca pillar barra del bar, café caliente y torrijas para repasar toda la ruta. No todo van a ser penurias!!! 

Kilómetros: 50 km
Desnivel acumulado: 2.000 metros.
Con los altercados perdimos la ruta que registramos en el móvil de Frappé así que os dejo el trozo de la ruta oficial de Betetea que sí logramos completar. No incluye los dos tramos que nos equivocamos ni la subida a Colmenar.

No hay comentarios:

Publicar un comentario